Uruguay: Una de cada cinco certificaciones médicas era irregular

En dos años se duplicó el número de subsidios por enfermedad otorgados al BPS

El Banco de Previsión Social (BPS) comenzó a estudiar casos de posibles abusos en las licencias por enfermedad y ya confirmó las primeras irregularides en el sistema de certificaciones médicas.
Compartir – Leonardo Luzzi – El Observador – Certificados médicos – 26.11.2012 05:00
El directorio analiza algunos casos sospechosos y en agosto firmó un convenio de cooperación con el Fondo Nacional de Recursos (FNR) para que realice auditorías sobre las certificaciones laborales que firman  los médicos de mutualistas privadas.
“El estudio es para detectar irregularidades y para evaluar la calidad técnica de la certificación”, dijo a El Observador Elvira Domínguez, directora por los empresarios en el BPS, quien se mostró preocupada por el uso indebido que se le puede estar dando a las certificaciones laborales.

“Hay denuncias de empresarios por trabajadores que aducen problemas familiares y les dicen: ‘no te preocupes que me certifico indefinidamente en el BPS’.

Casos como esos se están investigando”, informó Domínguez.
En agosto, el último mes disponible, el BPS pagó 41.079 subsidios por enfermedad laboral que corresponde a los trabajadores que estuvieron más de tres días enfermos.

Hasta julio de 2010 –momento en que cambió  el sistema de certificación– la cantidad de beneficiarios promedio mensual rondaba en poco menos de la mitad. Una  parte de ese crecimiento se explica por la incorporación al Fondo Nacional de Salud (Fonasa) de las cajas de auxilio y que ahora paga el banco.

Sin embargo, la directora por los empresarios cree que ese cambio de sistema facilitó el trámite para obtener la licencia médica.
Ahora basta con presentar una constancia de un profesional del prestador de salud del que es socio el empleado para acceder al beneficio económico.

Antes de esa fecha (julio 2010), las certificaciones estaban a cargo del organismo previsional y rondaban las 18.000.
Las sospechas y el salto en el número de certificaciones llevaron al BPS a firmar el convenio con el Fondo Nacional de Recursos, que según supo El Observador ya realizó las primeras auditorías en cinco instituciones mutuales de Montevideo, Canelones, Soriano, Paysandú y San José.
En total se auditaron 108 expedientes de certificaciones por enfermedad, de los cuales en 20 se detectó que hubo irregularidades y fueron dados de alta, y en 85 casos hubo dudas por lo que pasaron a ser revisados por una Junta Médica. De esos 85, a 18 se les dio de alta, 27 están para definir y a 13 se irá a los lugares de trabajo para verificar si la enfermedad por la que fueron licenciados los empleados realmente les impide trabajar. Los demás casos que pasaron por sugerencia del FNR a la Junta Médica recibieron jubilaciones transitorias y en menor medida, jubilaciones definitivas.
De acuerdo al convenio firmado por el BPS con el Fondo Nacional de Recursos –al que accedió El Observador– los controles son para verificar la certificación de los médicos, su pertinencia y fundamentación; corroborar que el tiempo de duración de la certificación sea el adecuado para la patología que se constató; y corroborar que coincida la enfermedad declarada con el período de recuperación que se otorgó.
Según registros oficiales, los sectores de actividad por los que más  paga seguros por enfermedad el BPS son: la industria manufacturera; el comercio y la reparación de vehículos; la producción agropecuaria, forestación y pesca; servicios sociales relacionados con la salud; y el transporte.
Fuentes médicas privadas informaron a El Observador que “aumentaron las certificaciones por patologías que no se pueden probar clínicamente donde el doctor debe confiar en lo que le dice el paciente por lo que hay un margen amplio de error. También se da que el paciente miente y no se puede probar si el dolor que aduce existe”. Otros médicos dijeron que hay casos, sobre todo de personas jóvenes, que al ver que un médico les niega la certificación que les permita faltar al trabajo, insisten con otro médico para lograr su objetivo.
Domínguez comentó que “los médicos no dan a la emisión de certificados la misma trascendencia que tiene un documento para un escribano o un contador. Tal vez no sean conscientes de que en ese acto disparan un pago del BPS que tiene un costo alto y que paga toda la sociedad”.
El tema preocupa por una cuestión “de administración cuidadosa del BPS y también por su impacto negativo en la productividad y costo de las empresas”, dijo.
Si un trabajador es licenciado por enfermedad por un año, el empresario deberá afrontar el gasto de pagar la licencia y el vacacional del trabajador enfermo que son casi dos sueldos.
A todo esto, el informe de la Asesoría General en Seguridad Social constató que, de comparar los años 2011 con 2008, los subsidios por enfermedad verificaron un crecimiento anual promedio acumulado del 87% equivalente a 12.490 subsidios más. El trabajo también determinó que la relación cantidad de subsidios por cotizante fue creciendo en el período estudiado llegando en 2011 a ser los beneficiarios del subsidio 2,3% del total de cotizantes con derecho a cobertura. Eso implica que los subsidios otorgados crecieron más que los cotizantes.
El informe también comprobó que en los años 2008 y 2009, el interior acumulaba 52% y 53,5% del total de los subsidios pagos por el BPS. Sin embargo en 2010 y 2011 se revirtió la tendencia pasando Montevideo a constituir el 52% y 60% del total.

@leoluzzi

Leonardo Luzzi

El Observador

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