Uruguay: Una baja de precios a cuenta de los trabajadores

La inflación se moderó solo por diciembre pero los ajustes salariales se moderarán en todo 2013

 Federico Comesaña – El Observador – Compartir

Los precios bajaron en diciembre, y eso parece ser una buena noticia. Al fin y al cabo, las medidas implementadas por el gobierno en los últimos meses buscaban acercar la inflación a niveles más manejables que el peligroso 9% de octubre y noviembre. Si bien el registro de 7,48% con que cerró el año es una ficción creada por el beneficio otorgado por UTE a los buenos pagadores por un único mes, la medida da a entender que la manera en la cual el gobierno concibe el fenómeno inflacionario no es muy distinta a la de los analistas privados, que tantas críticas reciben por parte de las autoridades.

 No se trata de la medida en sí, sino de los objetivos que parece tener detrás. ¿Por qué se puede considerar antiinflacionaria una iniciativa que tiene efecto por un solo mes y en un único componente de la canasta de consumo? La respuesta está en el mes de su ejecución. Si la inflación hubiera cedido de 9% a 7,5% en noviembre, y hubiera vuelto a subir en diciembre, los efectos sobre la dinámica de precios habrían sido más bien nulos. Sin embargo, al moderar el registro interanual de cierre del año, tendrá un impacto directo sobre los ajustes salariales de enero.

Los correctivos de inflación son un mecanismo de ajuste automático que permite a los trabajadores recuperar el poder de compra perdido cuando la inflación del año supera las previsiones de ajustes anteriores. Al estar basados en el centro del rango meta, los acuerdos salariales contemplaron para 2012 una inflación de 5%. Sin embargo, durante el año los precios subieron 7,48%, lo que implica que a los aumentos acordados por los diferentes sectores de actividad, hay que agregarle una suba de 2,48% por concepto de correctivo.

De no haber sido por el beneficio de UTE, la inflación habría cerrado el año en 8,43%. Eso quiere decir que, de no haber mediado la iniciativa –que el Ministerio de Economía atribuye solo a UTE–, el ajuste por correctivo en enero debería ser de 3,43%, un punto mayor. Y ese es el verdadero carácter antiinflacionario de la medida, que no incide de forma permanente en el IPC sino, a través de una baja puntual en diciembre, modera indirectamente las presiones inflacionarias provenientes de los salarios.

Mientras el ministro de Economía dice que atribuir una responsabilidad inflacionaria a la suba de los salarios es “alejado de la realidad”, el gobierno consigue moderar su aumento. Y lo hace de forma velada, evitando la confrontación y, sobre todo, erigiendo una imagen de único guardián de los intereses de los trabajadores cuando son ellos quienes terminan pagando el ajuste. Es tiempo de que las autoridades reconozcan la verdadera naturaleza del problema inflacionario y concentren sus baterías en zanjar los desequilibrios que lo generan. Es tiempo de que den un giro al discurso, de evitar la prepotencia y los descalificativos. De dejar de lado la cabeza electoral, y actuar con pragmatismo y sinceridad.

Compartir – Federico Comesaña @fcomesana – El Observador – De acá – 08.01.2013 – 05:00

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