Uruguay: Denuncian comida en mal estado en el Maciel

Irregularidades. También hay fallas en el lavadero y en el equipo de aire del CTI

  Federico Castillo – El País digital – Compartir

Alimentos en mal estado, el servicio de lavandería que acumula ropas y sábanas sucias hace semanas y un aire acondicionado instalado en forma precaria y sostenido por leucos en el CTI, son algunas de las denuncias de los funcionarios del Maciel. Podridos. Los pollos estaban podridos, daban arcadas, despedían un olor nauseabundo, pero no los tiraron ni los devolvieron a los proveedores. Los hicieron lavar con hipoclorito, los hirvieron en agua con vinagre para sacarles el mal olor y después se los sirvieron a los pacientes.

 Esta situación está estampada en denuncias formales que funcionarios del Departamento de Alimentación le presentaron a fines del año pasado a la dirección del Hospital Maciel y a las autoridades de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP).

Fuentes del centro de salud aseguraron a El País que no es la primera vez que se les da a los pacientes comida en mal estado. Recordaron un episodio similar al de los pollos, pero con pescado.

También ha pasado con los flanes para el postre que están “horas y horas destapados, acumulando bacterias con los calores y vapores que se generan en la cocina” o con las “lechugas que han llegado con gusanos”.

En una de las denuncias se relata otro hecho puntual, cuando se le estaba preparando a un paciente una tarta de jamón y choclo “con la masa ácida”. “Ardían los ojos y la nariz de lo ácida que estaba la masa”, dice la denuncia a la que accedió El País.

“Estamos para recuperar un enfermo mediante la alimentación, pero así estamos enfermando al enfermo. Esto pasa la mayoría del tiempo”, denunció un funcionario del Maciel.

Desde hace ya varios años, los trabajadores del Departamento de Alimentación cuestionan que el lugar no cuenta con elementos esenciales para desempeñar sus tareas (guantes, agarraderas, espátulas).

Además, se han quejado de “malos tratos” y “persecución laboral” por parte de los superiores. Hay denuncias de acoso laboral radicadas en el Ministerio de Trabajo.

LAVADERO. La semana pasada se rompieron las centrífugas del lavadero del hospital y desde entonces los funcionarios se las tienen que ingeniar para secar la ropa y sábanas en tiempo y forma. “Tenemos el lavadero tapado de ropa infecciosa. Se hace lo que se puede para secar la ropa, nos falta soplarlas, y nadie mueve un pelo”, cuestionó una trabajadora del Maciel.

Dijo que ya estaban sin stock y había pacientes que se quedaron sin sábanas porque no les da el tiempo para secarlas. Algunas sábanas habían sido tendidas al sol en el patio para acelerar el proceso. Los funcionarios reclamaron la falla en el lavadero. La encargada del servicio se lo comunicó a la dirección, pero no ha habido respuestas.

AIRE EN CTI. En medio de este panorama, la Asociación de Funcionarios de ASSE (Afasse) denunció en la semana la “instalación precaria” de un aparato de aire acondicionado dentro del CTI del hospital.

La denuncia fue radicada ante el inspector general de Trabajo, Juan Andrés Roballo.

Según la denuncia, la instalación del equipo se realizó hace más de diez días. Y ahora “está sostenida por leucos y con el compresor dentro del recinto (con ventana abierta a la calle) y dando a la espalda de quienes desarrollan tareas de lavados de material hospitalario”.

Los funcionarios advirtieron que esto “presupone riesgos de accidentes eléctricos y microbiológicos, ya que su instalación eléctrica pasa sobre canillas de agua y está sostenida de forma precaria; además al estar instalado dentro del recinto, remueve el aire de materiales contaminados que se están procesando”.

ACTITUD MACIEL. A mediados del año pasado, y tras el polémico episodio de los enfermeros asesinos, que se destapó en marzo, asumió un nuevo director en el hospital. Se trata del neurocirujano Álvaro Villar, que ni bien accedió al cargo de director anunció que quería cambiarle la cara a un centro de salud que por una u otra razón está siempre bajo cuestionamientos.

Villar se propuso identificar este lavado de cara bajo el eslogan de “Actitud Maciel”.

“Hay que mejorar aun más la atención al usuario”, reconoció en una entrevista con El País en julio del año pasado.

Dijo que la “Actitud Maciel” son principios que “los van a defender tanto la enfermera, el especialista, los cirujanos, los médicos, el personal de servicio y los camilleros”.

Villar está en estos momentos de licencia y no pudo ser ubicado por El País para conocer su opinión sobre las denuncias.

LIMPIEZA. Otro asunto que despertó polémica en el Maciel fueron los casos de sobrefacturación en las empresas de limpieza Clanider (por el que terminaron procesados con prisión dos personas) y Buena Estrella, que fue creada por los propios exfuncionarios de Clanider.

Según publicó ayer El Observador, Crimen Organizado sigue profundizando en la investigación y tomó declaraciones esta semana a funcionarios administrativos del Maciel, del Instituto Nacional del Cáncer y el Hospital de Rivera, tres instituciones que contrataron a Buena Estrella. La semana próxima citarán a los directores de estos hospitales.

Compartir – Federico Castillo – El País Digital – Hospital Maciel – Domingo 20.01.2013 – 08:11

 

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